El equipo de Neurocirugía opera con éxito de un tumor cerebral a un mauritano
Brahim Amman viene del desierto del Sahara procedente de una familia nómada. Su vida ha transcurrido entre dunas hasta hace unos años, que dejó de ser transeúnte para instalarse en un pequeño pueblo de adobe llamado Hassi-Labied (Pozoblanco), para vivir de su rebaño de ovejas, corderos y camellos.
La enternecedora historia de este hombre sereno de 57 años nos la cuenta su hijo Moha que habla un perfecto castellano que ha aprendido gracias a su trabajo: hace de guía por el desierto para grupos de turistas, especialmente españoles e ingleses.
En esa estancia feliz rodeada de los suyos, Brahim comenzó a sentir dolores de cabeza, algo a lo que al principio no le dieron importancia, pero poco a poco, estas molestias se fueron incrementando, por lo que decidieron visitar a un imán que les recitó algunos versos del Corán con el fin de que este dolor desapareciera.
Pero la oración no hizo efecto, y ante el continuo sufrimiento, se desplazaron hasta el centro de salud más cercano que se encuentra a 250 kilómetros para que dieran solución a este problema. Intento fallido, no pudieron diagnosticar el mal que padecía por lo que les aconsejaron que se dirigieran al hospital de Meknes a unos 500 kilómetros de su pueblo, una travesía larga pero que tuvo sus frutos.
Ahí le diagnosticaron un adenoma hipofisario que es una tumoración intracraneal que afecta al sistema visual. Para ellos, el desconcierto fue tremendo, no sabían qué era un tumor, y no por ignorancia, sino porque en el desierto esta patología es poco frecuente, de hecho no conocían a nadie que hubiese pasado por esa enfermedad.
En este hospital marroquí estuvo ingresado diez días pero para poder erradicar este tumor, la única opción era viajar hasta Rabat donde hay centros hospitalarios con mayor capacidad tecnológica y de personal en la que se realizan este tipo de intervenciones. Pero para esta familia humilde esta posibilidad era inalcanzable por falta de medios económicos. ¿Cómo consigue esta hombre ser operado en un hospital de gran prestigio? El azar y la buena estrella hizo que la en la pasada Semana Santa, Moha dirigiera un grupo en el que se encontraba un médico granadino de Atarfe, Juan, que le habló de la ONG Sahell dedicada a la cooperación sanitaria y coordinada por el Dr.Enrique Moratalla.
Moha narra emocionado como esta Fundación hizo todo lo posible para que Brahim pudiera ser operado en el Hospital de Rehabilitación y Traumatología. Aunque llegó con un poco de miedo, todos sus temores se fueron evadiendo al conocer a los profesionales que le iban a atender y las instalaciones de este hospital.
Brahim ingresó el 14 de mayo en le servicio de Neurocirugía donde el equipo del Dr. José Mª Martín Linares realizó la intervención con éxito extirpando el 60 por ciento del tumor. Doce días permaneció ingresado en la cuarta planta en los que echó mucho de menos a los suyos aunque su ausencia pudo ser más leve “gracias a la humanidad de todo el equipo de profesionales”.El 26 de mayo le dieron el alta hospitalaria y pudo regresar junto a su familia compuesta por 28 miembros que le esperaba con los brazos abiertos.
Para Moha, el trato ha sido muy humano, “es otro mundo, todo está muy limpio, y es de admirar la puntualidad y la paciencia con la que los médicos y enfermeras atienden a sus pacientes”indicó agradeciendo reiterativamente a Sahell y el equipo médico su entrega.
Una operación que le ha salvado la vida y le ha permitido conocer otros sitios inverosímiles desde su concepción del mundo. Una experiencia nueva, nunca se había montado en avión ni en un ascensor. Sin duda, tendrá muchas historias que contar a los habitantes de su pequeño pueblo al sureste de Marruecos, cerca de la frontera con Argelia.