Identificar las áreas hospitalarias de mayor riesgo de sufrir una PCR.
Establecer un sistema de activación del equipo de soporte vital avanzado (SVA) rápido y efectivo.
Estandarizar y actualizar el equipamiento (carros de parada, desfibriladores) y la medicación (botiquín de rcp) de las áreas asistenciales en función de la frecuencia de presentación y del entrenamiento del personal.
Presentar e implantar un Protocolo de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) común para todo el hospital, que dé respuesta asistencial a la Parada Cardiorrespiratoria (PCR) de acuerdo con las recomendaciones internacionales actuales.
Establecer la composición del equipo de soporte vital avanzado y las funciones de cada uno de los intervinientes en una PCR
Promover un registro de paradas cardiacas intrahospitalarias según el estilo Utstein que permita conocer los resultados, compararnos con los estándares establecidos y corregir las deficiencias detectadas.
Desarrollar un programa de formación y entrenamiento periódico en RCP para el personal sanitario y no sanitario del hospital.