El Hospital y sus protagonistas

Concepción Utrabo Guirado

Paciente

Una segunda oportunidad

Concepcion UtraboNací en Granada, hace 32 años. Aunque, en realidad, volví a nacer en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves durante el verano de 2004. Ahora tengo una niña de tres meses, soy feliz y estoy enormemente agradecida al hospital y a los profesionales que salvaron mi vida y han hecho posible el nacimiento de una nueva, la de mi hija.

Comencé a notar molestias en el hígado durante mi luna de miel en agosto de 2004. No le di importancia. Pero la cosa comenzó a complicarse cuando empecé a sufrir náuseas y a sangrar en el vómito. Entonces acudí al hospital y quedé ingresada. Allí, me realizaron las pruebas necesarias. Gracias a una ecografía me detectaron que el hígado estaba inflamado. El diagnóstico fue para mí como un balde de agua fría, algo increíblemente dramático: sufría un fallo hepático fulminante.

A partir de ese momento, perdí la memoria, no recuerdo casi nada. Sé que pude vivir gracias a estar conectada a una máquina que reemplazó por unos días a mi maltrecho hígado. Hasta el día en que se produjo el hecho del que dependía mi vida: una donación y la llegada del esperado órgano que me salvó. Este milagro ha beneficiado ya a más de cien personas, desde que en el año 2002 se iniciaron los trasplantes hepáticos en el hospital.

Los médicos que me trataron me animaron a llevar una vida normal, una vida completa, en todos los sentidos. Así fue como tomamos la decisión. Decidimos que todo lo que había pasado desde aquel malestar durante la luna de miel del verano de 2004 sería tan sólo un paréntesis.

El nacimiento de nuestra hija Gabriela se convirtió en el primero de una mujer trasplantada en toda la provincia de Granada. Hubo riesgos. Necesité atención y cuidados especiales, ya que conforme crece el feto hay más posibilidades de rechazo al hígado y el medicamento antirrechazo puede dejar algunas secuelas. Pero pudimos superar las contingencias.

Ahora, mi caso ha entrado en las estadísticas y para los médicos es un ejemplo para otras mujeres. Los profesionales de este centro sanitario ya forman parte de mi familia. Especialmente los profesionales del Hospital Médico Quirúrgico y del Materno Infantil. A ellos, y a todo el Hospital Universitario Virgen de las Nieves, mi admiración y mi agradecimiento.