Los Tumores malignos de laringe sin tratamiento evolucionan fatalmente, produciendo progresivamente aumento de la perdida de voz, problemas para tragar, dificultad para respirar precisando en la mayoría de los casos la realización de una traqueotomía, infecciones, hemorragias y diseminación de la enfermedad tanto a nivel regional (cuello) como general (metástasis a distancia). La alternativa a la cirugía es el tratamiento con quimioterapia y/o radioterapia, aunque en muchos casos con menor probabilidad de éxito.