Algunos tipos de patologías, bien por su volumen, bien por su íntimo contacto con estructuras nerviosas especialmente sensibles del sistema nervioso, que podrían ser dañadas en un tratamiento con una sola dosis, se utiliza la RF que combina la exactitud de la radiocirugía con una mejor tolerancia radiobiológica de los tejidos circundantes, como sucede en la radioterapia holocraneal convencional.
Las indicaciones, forma de actuar y complicaciones, por tanto, son similares a las ya descritas en la radiocirugía.
Una vez considerado este tipo de tratamiento, el paciente acude al Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Médico Quirúrgico, donde en la Sala de Simulación se procederá a la fabricación de una máscara termoplástica especial para este tratamiento y totalmente adaptable al marco estereotáctico que posteriormente se utilizará para la obtención de imágenes de TAC y angiografía (si es precisa), y para los ulteriores tratamientos en días sucesivos (5 o 25 sesiones).
El día de inicio del tratamiento el paciente ingresará en el Servicio de Neurocirugía y se realizará una RM craneal para fusión de imágenes si previamente no se ha obtenido. Se realizará con la máscara la TAC craneal y angiografía si se precisara.
Los trámites de planificación del tratamiento son similares a los de la radiocirugía.
Una vez finalizados los mismos, el paciente se trasladará al Servicio de Oncología Radioterápica en ambulancia o por sus propios medios para la realización del tratamiento.
El primer día de tratamiento se realizarán los mismos controles del ALE por parte del Servicio de Radiofísica, como en los casos de dosis única. El paciente se fijará a la mesa de tratamiento en posición de decúbito supino mediante la máscara y el marco de tratamiento. Se seguirán los mismos pasos de la radiocirugía. Una vez realizado el tratamiento se retiran los dispositivos de inmovilización y el paciente regresa a su domicilio. En las posteriores sesiones los tratamientos se realizarán sin ingreso y de la misma forma administrados por técnicos del Servicio de Oncología Radioterápica y bajo la supervisión del radioterapeuta. Esto se debe a que a diferencia de los tratamientos de dosis única en los que la exactitud requerida en todo el proceso era menor de 1 mm, la tolerancia se amplía a 2 mm debido a que el fraccionamiento de la dosis, como ya se ha mencionado, permite no fijar una dosis limitante para los órganos de riesgo.