La leche humana donada y pasteurizada se administra bajo prescripción médica.
Los receptores habituales de leche donada son los niños:
Prematuros menores de 32 semanas de gestación o menores de 1.500g, cuyas madres no pueden proporcionar suficiente leche por diferentes razones.
Neonatos con enfermedad quirúrgica abdominal.
Retraso de crecimiento intrauterino.
Cardiopatías con bajo gasto cardíaco.
Enfermedades con riesgo de enterocolitis necrosante.
Síndromes malabsortivos.
Displasia broncopulmonar.
Síndrome de intestino corto.
Insuficiencia renal.
Otras indicaciones de la leche de Banco son:
Niños con antecedentes familiares de atopia, para disminuir el riesgo de sensibilización a las proteínas de la leche de vaca y de aparición precoz de síntomas atópicos.
Cualquier niño amamantado que precise circunstancialmente leche de madre donante porque su madre no pueda administrársela.