Solicitud de acceso
 
Está usted aquí: Inicio » Atención al usuario » Información y Participación » Cuidadoras » Servicios de ayuda » Técnicas de cuidado »

Técnicas de Cuidados

Cuidados en la incontinencia urinaria.

La incontinencia urinaria es el escape involuntario de orina, esta pérdida puede hacer que una persona disminuya su autonomía, las ganas de salir de casa, disminuyendo su calidad de vida.

La orina se almacena en un músculo llamado vejiga, de allí sale a través de la uretra. Cuando se orina se aprietan los músculos de la vejiga y se relaja la terminación de la uretra. La terminación de la uretra está formada por músculos que se contraen para guardar la orina y se relajan para dejarla salir. A muchas personas se les escapa la orina sin querer, cuando esto sucede muy frecuentemente se habla de incontinencia urinaria.

La incontinencia no es un aspecto normal de la edad. Puede aparecer a cualquier edad y por muchas causas. Siendo un problema muy común, a muchas personas les da verguenza hablar de ello, sin embargo puede tratarse con buen resultado.

 

Las mujeres son las que más frecuentemente presentan incontinencia, aumentando el problema con la edad, la menopausia y el número de partos. La incontinencia puede aparecer con diferentes formas. Algunas pueden necesitar el uso de una sonda o pañales, bien de forma continua o sólo por la noche. Otras, en cambio, pueden mejorar con la realización de ejercicios sencillos o de instrumentos fáciles de utilizar:

 

Vaciamiento Programado: Esta es una técnica sencilla que intenta regular en el tiempo el vaciamiento de la vejiga, estos vaciamientos se deben incluir en la rutina diaria de cuidados, de forma que se anticipen al escape de orina. Si la persona es capaz de darse cuenta de que tiene ganas de orinar, puede ser ella misma la que regule este vaciamiento. El mayor problema que tiene esta técnica es que obliga al cuidador a estar pendiente y recordar o ayudar, cada tres horas, tanto de día como de noche, a la persona para que orine. Puede ayudar el que previamente se anote cada cuanto tiempo suele orinar la persona. Esta técnica es eficaz ya que aumenta la sensación de control, la satisfacción y la calidad de vida de la persona, además previene las complicaciones de la incontinencia como las úlceras por decúbito, las infecciones y las caídas. Esto debe de ir acompañado del elogio a la persona cada vez que logre mantenerse seca o pida ir a orinar o la cuña.

Hay que tener en cuenta que si después de uno o dos meses no se consigue que la persona no se orine encima, o bien es necesario ponerla a orinar cada dos o menos horas, o no merece la pena seguir con esta técnica.

 

Ejercicios: Si la persona esta capacitada, se pueden añadir unos ejercicios para reforzar la musculatura de la pelvis y evitar las pérdidas de orina. Para ello hay que indicar a la persona que imagine que se le van a escapar gases y que debe apretar el ano para evitarlo, que imagine después que tiene el periodo (en caso de que sea una mujer) y quiere evitar el sangrado, y por último que imagine que orina y que aprieta para que no se le escape, con ello se pretende el refuerzo conjunto de estos músculos que son los que forman el suelo pélvico y con ello conseguir evitar los escapes de orina. Este ejercicio puede realizarse en cualquier postura, cada contracción se debe repetir 30 veces repartidas en dos o tres sesiones al dia, entre cada contracción se debe dejar un periodo de relajación de 10 segundos (contar hasta diez).

 

Conos Vaginales: En mujeres jóvenes, puede merecer la pena complementar estos ejercicios con la utilización de conos vaginales Este instrumento es de muy fácil manejo, se trata de introducir y retener en la vagina un pequeño cono, como si fuera un tampón. Como pesa, se produce un reflejo para impedir que caiga y esto hace que los músculos del suelo pélvico se refuerzen, se debe utilizar al principio 5 minutos dos veces al día, aumentando la duración progresivamente hasta llegar a 30 minutos. Cuando llegue a este tiempo puede cambiar el cono por otro de más peso. Le pueden informar sobre su uso las enfermeras del Centro de Salud al que usted pertenezca.

 

Colectores de Pene: En los hombres, se puede utilizar un capuchón parecido a un preservativo abierto por los dos extremos, que se conecta a una bolsa de orina. Se debe pegar al pene, ayudándose de una cinta adhesiva que ya trae. No tiene por qué mantenerse todo el día, pero puede ser útil por las noches. Existe también una especie de pinza anatómica indolora, que se coloca alrededor de la base del pene, y que debe ser retirada cada cuatro horas o cuando el paciente sienta ganas de orinar. Se puede llevar con ropa de calle y no necesita llevar bolsa de orina.

 

Pañales para la Incontinencia: Cuando no se pueden utilizar otros métodos se deben utilizar pañales, ya que suponen una mejora en la calidad de vida del paciente y en la de la cuidadora. Existen distintos tipos de pañales en función: a) de su capacidad de absorción: de día, de noche y de super-noche; b) de la forma: rectangulares, anatómicos (compresas anatómicas), y anatómicos elásticos (bragas-pañal); c) de la talla: pequeños (cintura de 50 a 80 cm.), medianos (cintura de 70 a 125) y grandes (100 a 150 cm).

 

Sondaje vesical: El sondaje vesical consiste en la introducción de una sonda en la vejiga a través de la uretra, sólo se debe utilizar cuando otros métodos para solucionar la incontinencia urinaria han fracasado, ya que el sondaje conlleva ciertos riesgos dentro de los cuales el más frecuente es la infección, por ello tanto la introducción de la sonda como el manejo posterior se debe realizar con cuidado para evitar dicha infección. Para prevenir la infección se debe mantener tanto la sonda como la bolsa bien cerradas por ello no se debe desconectar la bolsa de la sonda a no ser que sea estrictamente necesario, cuando se haga para el cambio de la bolsa se debe realizar con limpieza y rapidez, se deben lavar las manos antes y después de realizar el cambio de bolsa. La sonda debe mantenerse el menor tiempo posible, cuidando bien la higiene de la zona, aumentando, si no existe contraindicación médica, los liquidos, evitar las maniobras bruscas. Los signos de infección urinaria son:; malestar, inflamación del abdomen, orina turbia o de color oscuro. Otro de los riesgos es el de lesión; para impedir que la sonda pueda salirse se infla un globo en el extremo que queda dentro la vegija, no se debe tirar de la sonda un vez que el globo está inflado ya que este puede ejercer una presión sobre el cuello de la vejiga y producir una lesión. Si por accidente se tira con brusquedad de la sonda, el globo puede ocasionar una herida en la uretra que va a ir acompañada de una pequeña hemorragia, las consecuencias no suelen ser graves, pero hay que volver a colocar la sonda en una zona con herida, por lo que hay que evitar que esto ocurra, lo mejor es fijar la sonda a la piel interna del muslo y la bolsa a la cama, sin que se quede doblada la sonda y cuidando cada vez que se da la vuelta al paciente que la bolsa no quede tirante, esta debe quedar a un nivel mas bajo que la vejiga, pero no debe tocar el suelo. Si la sonda funciona no es necesario cambiarla.


Última actualización de la pagina: 07-08-2008

hvn.es cumple con las normas de accesibilidad de nivel doble A. Se abrirá en ventana nueva hvn.es cumple con las normas de W3C para el lenguaje de marcado XHTML 1.0. Se abrirá en ventana nueva hvn.es cumple con las normas de W3C para hojas de estilo. Se abrirá en ventana nueva
© 2003 - 2010. Hospital Universitario Virgen de las Nieves. Sólo son válidos los documentos originales debidamente firmados por el órgano competente. La documentación colocada en este Sitio sólo tiene efectos a nivel informativo.
El Director Gerente del Hospital.